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Con aplicaciones en la industria manufacturera, agrícola, en el comercio e incluso en la vida doméstica, la malla ciclónica es uno de los materiales más versátiles en el mercado de los productos fabricados con acero.

Por otro lado, entre sus ventajas destacan la posibilidad de maximizar la vida útil de los cercos o barreras a través de un adecuado mantenimiento.

En este artículo le contaremos cuáles son las mejores prácticas para mantener una malla ciclónica y los revestimientos más convenientes.

¿Cómo maximizar la vida útil de la malla ciclónica?

Este material se emplea como elemento de protección perimetral en inmuebles y para otros fines como el almacenamiento de mercancías y la construcción de cercados agrícolas o el resguardo de animales pequeños.

Frente a cada una de estas necesidades, es recomendable añadir a la malla un revestimiento que le brinde una capa protectora ante condiciones climáticas como la humedad y las lluvias, a fin de prevenir la corrosión y aumentar la seguridad de los cercos, lo que también garantizará una mayor resistencia al corte.

A continuación, presentamos dos opciones eficaces de revestimiento:

Policloruro de Vinilo (PVC)

Es un compuesto que resulta de la combinación de cloro y etileno y que se aplica a la malla ciclónica durante su fabricación como medida de refuerzo, lo que disminuye las necesidades de mantenimiento del cerco, evitando la oxidación y corrosión por factores ambientales o químicos y brinda un acabado uniforme a la malla.

Galvanizado

Se conoce como galvanizado a la aplicación de un revestimiento de zinc por inmersión en caliente, que también asegura un revestimiento uniforme, de bajo mantenimiento y resistente a los procesos de oxidación y corrosión.

Este tratamiento electroquímico ofrece una alternativa sostenible, dado que el zinc no genera residuos tóxicos durante su vida útil y tiene un alto potencial de reciclaje.

Tips para el cuidado y mantenimiento de malla ciclónica

Dependiendo de la calidad del producto y el tipo de revestimiento que se utilice, la vida útil de un cerco de este material oscila entre los 15 y 20 años y su cuidado es muy sencillo.

Para la limpieza, bastará con aplicar agua y jabón con un cepillo suave y en cuanto al eventual desgaste de un área del cerco, la reparación consistirá en conseguir un riel de repuesto y asegurar la malla con abrazaderas y un alicate.

En IPASA, podemos proveerle de malla de la mejor calidad, como malla hexagonal para sus proyectos, u otros productos de acero ideales para la construcción de cercos y barreras perimetrales, tales como rejas para jardín, rollo de alambre de púas y alambre galvanizado. No dude en contactarnos para recibir una asesoría o cotización. Estaremos encantados de atenderle.

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